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Lisatiax

Registrado: 15 May 2007 Mensajes: 237 Ubicación: Buscando mi lugar en un mundo frio y muerto, donde la libertad es un lujo, y la vida un privilegio..
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Publicado: Mar Oct 09, 2007 5:20 pm Título del mensaje: Nayaiëne Tûm-Yuliën y el Rojo Amanecer. |
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Ei, e aqui mi continuacion de la saga de Harry Potter, q transcurre unos cincuenta años despues. Por favor, aquellos q no an leido el septimo, asteneos, x q saldran spoilers. Espero q, si no os gusta, al menenos agrade.
Este primer post es algo monotono, pero sirve de resumen a esos cincuenta años. El primer capitulo es mas interesante... peo vendra despues...
Nayaiëne Tûm-Yuliën
y
el Rojo Amanecer
Prologo
El tiempo había pasado desde le época del Terror y el Elegido, mas de cine años desde que Quien-no-debe-ser-nombrado fuera derrotado por el niño que sobrevivió, el muchacho anunciado por la profecía. No obstante, todavía se recordaban aquellos tiempos con fascinación y horror, y el nombre de Harry Potter aún recorría las bocas de los magos, elevandos sus hazañas a la categoría de mitos y leyendas.
Igual que sucediera siglos atrás, los niños crecieron conociendo las acciones del mago; excepto que, en esta ocasión, dichos actos eran muchos, muchos más, y la celebridad de Harry Potter se acrecentaba a cada nuevo amanecer.
Sin embargo, los tan ansiados años de paz y tranquilidad por fin habían llegado, demasiado tarde en opinion de algunos pues, despues de la caída del Señor Tenebroso y el cambio de Ministro, años de caos se sucedieron uno tras otro, lentamente. Aunque derrotado quien se hacía llamar a si mismo Lord Voldemort y la gran mayoría de sus seguidores encerrados en la prisión mágica de Azkaban, unos pocos consideraron la opción de continuar con aquello que su amo había iniciado. Por suerte, ninguno de ellos se acercaba ni por asomo al poder de aquel y, poco a poco, fueron localizados y arrestados sin mayores complicaciones.
Ahora la vida regresaba a la normalidad, sin magos poderosos sedientos de poder, amenazando tanto a la población mágica como muggle; ni ineptos Ministros abusando de su poder, o ciegos a las realidades, inmersos en sus perfectos mundo de armonía; pues, el actual Ministro, Kingley Sackelbolt, descendiente del primer Sackelbolt quien ejercio el mismo cargo en los años del prodigioso mago, ejercía su ofició con eficacia y firmeza.
Asi pues, todo continuaba, los trabajos, los juegos... incluso los estudios y las nuevas generaciones que se dirigían, asustadas, nerviosas y expectantes, a su encuentro. Un nuevo años de clases comenzaba...
PD: Dentro de poco, el primer capitulo La Escuela Magica. _________________
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Ultima edición por Lisatiax el Jue Mar 27, 2008 8:30 pm; editado 1 vez |
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Lisatiax

Registrado: 15 May 2007 Mensajes: 237 Ubicación: Buscando mi lugar en un mundo frio y muerto, donde la libertad es un lujo, y la vida un privilegio..
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Publicado: Mar Ene 01, 2008 4:47 pm Título del mensaje: |
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Siento el spam, pero como la gente tiene q esperar a q salga el libro en español (el ultimo de Hp) y esta historia avanza en un cuaderno, si tengo q esperar hasta entonves y pasarlo todo de golpe al ordenador me da algo. Si molesta me decis y espero...
Capitulo 1: La escuela de magia (A)
Nayaiëne Tûm-Yuliën se encontró de repente en medio de un apabullante barullo e ir y venir incesante de cientos de personas apresuradas, empujando con ellos grandes carritos repletos de maletas, bolsas y cajas varias. La propia Nayaiëne llevaba consigo uno de los mayores en cuyo interior se hallaban, como buenamente podía, una baul excesibamente grande, una caja de esplendida madera rojiza, y una llamativa jaula de plastico violaceo. De su interior provenía un sonido profundo, suave y constante, similar a un ronronéo, pues su inquilino se encontraba profundamente dormido, para inmenso alivio de la joven. De lo contrário, se habría visto obligada a mostrar al animal enroscado alrededor del cuello, cual tupida bufanda, ante la mirada de la cantidad de muggles que inundaba el andén.
Un agudo, penetrante silbido, indicó la salida inminente de unos de los trenes, que descansaba como una inmensa criatura de metal. Enseguida se inició una huida masiva hacia sus puertas. Nayaniëne suspiró mientras contemplaba el intercambio de besos, abrazos y demás despedidas cariñosas dispensadas tanto por los que se iban, como por los que se quedaban. Ella estaba sola, sin familiares cercano ni lejanos; nadie la acompañaba para desearle suerte en su primer año de clase, nadie para agitar la mano al tiempo que el tren se iba perdiendo en la lejanía, nadie que la animase. Sola.
Su padre, Derek Tûm-Yuliën, reconocido auror, había desaparecido cinco años atrás, en una sencilla misión de reconicimiento, que acabó en desastre. Asolada, su alegre esposa, Mariane Tûm-Yuliën, madre de Nayaiëne, se vió obligada a ceder la educación de su amada hija a una escuela de magia, aun cuando se hubo decidido, desde el instante de su nacimiento, ser criada en casa. Pero Mariane no poseia ánimo ni humor para encargarse de ello, pues no tardó en sumirse en una honda depresión que, poco a poco, fue envolviendola en un estado de completa apatía, arrebatandole las ganas de vivir y chupandole lentamente las energías. Ultimamente se pasaba el tiempo sentada en su comodo sillon de cuero negro, con un grueso libro abierte permanentemente por la misma página, día tras día. Apenas probaba bocado y, practicamente, el alivio del sueño había desaparecido de su vida ya que nunca dormía.
Así, Nayaiëne se vio asaltada por sentimientos de celos y tristeza. Celos al verse privada de gestos tan comunes y agradables; tristeza por recordar a su enferma madre, sola en casa, mirando sin ver letras negras sobre un fondo blanco...
Con un segundo suspiro, reanudó su camino hacia la direccion señalada en la carta del colegio. Para mayor seguridad, consultó por enesima vez el contenído de la página apergaminada escrita con tinta verde. La elegante caligrafía rezaba:
Expreso de Hogwarts
Estación King Cross
Anden 9 3/4
Hora de salida 11:00
La niña crozú el anden ya despejado. Sobre una de las las gigantescas paredes azuladas, un enorme relog digital marcaba las diez y media con vistosos numeros rojos y un constante parpadéo en los puntos centrales. El tiempo sobraba y ella no tenía excesiva prisa, asi pues, se lo tomó con calma, al tiempo que repasaba mentalmente, una y otra y otra vez, el contenido de sus baules, esperando no haberse olvidado nada. Ya era demasiado tarde para regresar, aunque lo estaba deseando. De ese modo, los titulos de todos y cada uno de los libros obligatorios acuparon su mente los siguientes cinco minutos: Transformaciones para principiantes de Matilda Bonegood, Pociones de Victor Brightiron, Historia de la magia 1, Nociones de defensa contra las artes oscuras... Incluso la varita de dogo y núcleo adiamantino se encontraba a buen recaudo, escondida en uno de los bolsillos de su pantalón. Y Dunclan, su mascota, sepultada en el fondo del carrito, roncaba felizmente dormido.
No obstante, dos incidentes deberían restarle parte de su tiempo, conviertiendolo en algo escaso y valioso.
En primer lugar, se llevó una desagradable sorpresa una vez en el sitio indicado pues, extrañamente, entre los andenas nueve y diez no había nada, salvo un largo e interminable pasillo gris por el cual circulaban algunos muggles despistados y un par de guardias. Desconcertada, se apartó del estrecho camino, murmurando improperios contra los estúpidos ingleses, arriesgados e ineptos. Solo a un idiota se le ocurriría la disparatada idea de colocar una entrada mágica en mitad de un lugar casi permanentemente concurrido por gente no mágica; pues intuía que se precisaba un acto mágico para acceder al deseado anden nueve y tres cuartos. Acto que, desgraciadamente, ella desconocía. Por ello, Nayaiëne se dispuso a esperar con paciencia contenida. Auqn quedaban veinte minutos, seguramente algun que otro mago tendría que aparecer.
No obstante, nadie se presentó. El tiempo pasaba y ni magos ni muggles se acercaron a ella. Cuando más deseperada se encontraba, surgió el segundo problema. Dunclan se despertó de su larga siesta y se estiró cuan largo era a la vez que su rosada boca alcanzaba proporciones inmensas en un sonoro bostezo. Una de las garras delanteras rozó una superfície áspera, metálica. Inmediatamente, su espesa cola quedó inmpedida por un muro suave y frío, que se extendía sobre él, formando un firme techo demasiado bajo. Viendose confinado en un extraño ligar sin salida, pequeño, completamente oscuro y lleno de olores desconocidos, amen de sonidos dañinos para sus sensibles oidos, Dunclan comenzó a maullar, angustiado: un sonido desolado que se elevó hasta límites insospechados, llamando por igual la atención de muggles y guardias.
Nayaiëne se sobresaltó, sumida como estaba en sus propios pensamentos. Rápidamente se apresuró a desenterra su alborotada mascota, la cual cada vez aumentaba más sus maullidos lastimeros. Sin embargo, la tarea de apartar la caja rojiza no era facil, pues resultaba demasiado pesada. Por otro lado, la jaula violacea se encontraba encajonada entre los barrotes del carrito y el firme baul.
Tras varios esfuerzos con nulos resultaos, la niña hubo de incorporarse para recuperar aliento, agotada. Dentro de su carcel, la peuqeña criatura seguía gimiendo insistentemente. Fue entonces cuando los vio... _________________
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MaryMalone

Registrado: 10 Dic 2007 Mensajes: 182 Ubicación: En la calle de la piruleta =9
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Publicado: Mar Mar 25, 2008 3:12 pm Título del mensaje: |
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Está muy bien, el estilo se parece mucho al que utiliza Rowling en Harry Potter. Las descripciones que aparecen, auqneu son breves, son ricas en detalles y mu completas.
A ver si subes más
Y por cierto ¿De dónde sacaste el nombre? Me suena de algo pero no sé de qué xD. _________________ A mí no me importa a qué raza pertenece, si es blanco, negro o amarillo. Es un ser humano y no puede haber nada peor.
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Lisatiax

Registrado: 15 May 2007 Mensajes: 237 Ubicación: Buscando mi lugar en un mundo frio y muerto, donde la libertad es un lujo, y la vida un privilegio..
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Publicado: Mar Mar 25, 2008 6:46 pm Título del mensaje: |
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Vale, pues cuelgo otro trocillo mas ^^ El nombre me lo invente, pero, curiosamente, e visto niks por otros foros (vease Lgg) en que la gente tiene nombres similares
Capitulo 1: La escuela de magia (B)
Al principio solo eran tenues sombras apenas definidas por el rabillo del ojo. Se movían a gran velocidad, fundiendose con la oscuridad de los rincones mas escondidos del anden, saltando por encima de bancos, a traves de las vias, subiendo escalones bajando... Pero siempre en la misma dirección... La salida.
Sin embargo, cuando miró directamente hacia ellas, curisosa y a la vez asustada, pues un escalofrío recorrió toda su espalda al verlos, las sombras se esfumaron. No estuvo segura de si simplimente huyeron despovoridas ante su mirada o si se lo había imaginado. Despues de todo, debido al esfuerzo de intentar sacar la jaula de Dunclan, chiribitas de luz bailaban ante sus ojos.
No obstante, acabó olvidandose de ellas cuando se percató de la presencia de la presencia de la familia.
La mujer caminaba delante, un ser espigado, energico, muy alto y de rostro serio, pero agradable, de esos que te inducían a refugiarte en ella cuando tenias problemas, sabiendo que te defendería sin flaquear. Un gran moño oscuro reposaba suavemente, casi sin tocarla, sobre la delgada nuca. Cada paso resonaba firme y fuerte en el anden, levantando sonoros ecos incluso por encima de los aullidos del animal encarcelado. Mientras, el rebosante carrito avanzaba limpiamente sobre el suelo grisaceo. Tras ella, apuntando incesantemente notas rapidas en un pequeño blog, un hombre rollizo y mejillas sonrojadas seguía sus pasos. Y ambos ignoraban admirablemente al pequeño niño rubio de no mas de once años, que revoloteava a su alrededor sin dejar de parlotear al tiempo que agarraba, cual barra de pan, un esplendido ejemplar de gato persa níveo, quien mantenía una perpetua mueca de resignación en su hachatado rostro.
- ¡Mama, mira, mira! ¿Es eso un relog muggle? ¿Lo es?- exclamaba, señalando el gigantesco artefacto y y tirando de la ropa de su madre, un enorme chaquetón de color beige demasiado holgado para su cuerpo estilizado.
Esta se limitaba a esbozar una amable sonrisa y continuar adelante, sin prestarle atención. Ni irritación ni molestia se dejaban intuir en sus actos, tan solo la preactica dejada por la costumbre. Nayaiëne estaba segura de que la mujer escuchaba todas y cada una de las palabras de su hijo, pero que estaba demasiado ocupada para responderle debidamente.
Entonces, el niño corrió hacia su padre ante la negativa de su madre y, dando saltitos a su alrededor, repitió uno y otra vez la misma pregunta. Si bien la mujer hizo caso omiso del niño, al padre lanzó una escurridiza y timida mirada al relog, para revolver, con cariño, el pelo de su hijo diciendo solamente:
- Si hijo, lo es.
Y retomar sus notas. Asi, el niño se tranquilizaba durante uno segundos, antes de encontrar algo que nuevamente atrajese su atención, y comenzar otra vez.
Nayaiëne estubo contemplandolos hasta que un ruda mano la sacó de su ensimismamiento, bruscamente, haciendola dar un salto, asustada.
- ¿Ocurre algo, señorita?
El fornido guardia la miró de arriba a abajo, sometiendola a un duro escrutinio mientras calculaba su edad, sorprendiendose de ver a una niña tan joven sola en una estación. Trajeado con su uniforme azul oscuro, el extraño sombrero y la gruesa porra colgada a un lado, presentaba una imagen amenazadora, más aun para la joven, quien tidavia no comprendía bien el idioma y el policia habia habaldo excesivamente rapido para su gusto.
Atreviendo una respuesta e intuyendo la pregunta, respondio:
- No.
- Su animal esta alterando a los transeuntes.- anunció con voz grave.
La joven miro a ambos lados. Aparte de ellos dos, tan solo se encontraba la familia. El hombre y el niño seguían ocupados en sus asuntos, uno garabateando sin cesar y el otro intentando girar el cuello trescientos sesenta grados para verlo todo. Sin embargo, la mujer mantenía ahora la mirada fija en ella, con el ceño fruncido, preguntandose...
- ¿Me ha oido? Hagalo callar.- oredeno el guardia.- De lo contrario, me vere obligado a echarte.
- ¡He! Si, es solo que... Esta austado y no puedo sacarlo...
Poniendo los ojos en blanco, el hombretón hizo ademan de agarrar en gran baul y ayudar a al joven. Esta se interpuso como pudo.
- No, no. No hace falta que me ayude, gracias. Ya lo hago yo.
Nayaiëne tenía miedo. Todavía no había llegado a la escuela y ya se veía infringiendo leyes y normas inglesas. Por supuesto, Dunclan era una criatura mágica, nada que una persona no mágica hubiese visto antes y, sin lugar a dudas, llamaría la atención. Si encima, quien lo veía era un policia, el escandalo sería tremendo. No podía permitirlo, pero tampoco se le ocurría como impedir que su animal dejase de maullar y maullar.
Cansado, el guardia fijó la mirada en la niña, intimidandola.
- ¿Donde están tus padres, chica?
- Pues...- titubeó. ¿Debia decirle la verdad, que se encontraba sola; o mentir y decir que sus padres estaban en el baño o algo similar?
La respuesta llegó a modo de autoritaria frase pronunciada por una voz femenina...
- Yo soy su madre, agente. No se preocupe, ya me encargo yo. Lamento si mi hija le ha causado algun problema. Es la primera vez que viene a una estacion, nos separamos y se perdió. _________________
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Alasdair

Registrado: 05 Mar 2007 Mensajes: 443 Ubicación: En el pais de los duendecillos
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Publicado: Mar Mar 25, 2008 7:30 pm Título del mensaje: |
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Me ha costado 5 meses, pero al final he podido leerme HP7 y así leerme la historia que escribiste hace tanto tiempo.
Se me hace raro leer una historia tuya que no hable de dolor y sufrimiento jeje. Me gusta mucho el carácter que le has imprimido al fan fic (ale lo uso ). Definitivamente me gusta.
P.D. Primer post en el foro después de miles de años  _________________ Un día los leprechauns dominaremos el mundo...y ese día está más cerca de lo que os podeis imaginar. |
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MaryMalone

Registrado: 10 Dic 2007 Mensajes: 182 Ubicación: En la calle de la piruleta =9
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Publicado: Mar Mar 25, 2008 8:38 pm Título del mensaje: |
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Al igual que la primera parte, me encantó.
Escribis muy bien, lo único que tiens que cuidar son un par de faltas que tienes en el texto
Sigue así  _________________ A mí no me importa a qué raza pertenece, si es blanco, negro o amarillo. Es un ser humano y no puede haber nada peor.
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Lisatiax

Registrado: 15 May 2007 Mensajes: 237 Ubicación: Buscando mi lugar en un mundo frio y muerto, donde la libertad es un lujo, y la vida un privilegio..
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Publicado: Mie Mar 26, 2008 4:18 pm Título del mensaje: |
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Jaja, si ya esta pasado por el word, ya editare... Ademas, comunico que e cambiado algo del prologo, y que la accion transcurre cien años y algo despues de HP
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Capitulo 1: La escuela de magia (C)
Ni corta ni perezosa, la mujer agarró ambos carros, el suyo y el de nuestra protagonista, ante la mirada anonadada de Nayaiëne, y el desconcierto de pobre guardia de seguridad quien, sin saberlo lo más mínimo, había sido objeto de un discreto hechizo Confundus.
El marido se situó a su lado, cogiéndola delicadamente por un brazo, tras dedicarle un exagerado saludo militar al guardia de seguridad, y sonriendo a la niña con una extraña mueca. Pese a sus aspecto despistado y algo desaliñado, pues llevaba desabrochados casi todos los botones de la camisa y el corto pelo revuelto, sus ojos, dos botones negros como la oscuridad, como las obsidianas, destilaban inteligencia, mucha inteligencia; hasta el punto de intimidar a Nayaiëne..., de no haber sido por aquella sonrisa, tan cálida, tan amable y sincera. Casi poseía una atracción hipnótica, casi. Y pareció desilusionarse cuando la chica no correspondió a su gesto mas que con una mirada penetrante, desconfiada.
No obstante, esta no tardó en seguirles el juego, intuyendo que fue él, ese desconcertante hombre, quien realizó el conjuro. Se situó al otro lado de la mujer, apoyando su mano sobre los barrotes del carrito. Dentro, su querida mascota continuaba con su incesante lamento, pero ya no parecía importarle a nadie.
- Tranquila, pequeña.- dijo la mujer.- Ya pasó todo, pero deberías tener mas cuidado la próxima vez. Quizás si durmieses a tu gato de Chesire con alguna poción...
- No me gusta drogar a mis mascotas.- replico ella, ofendida y altiva, un rasgo característico de su familia.- ¿Cómo sabe que es un Chesire?- preguntó despues, sorprendida, y retomando el tono infantil correspondiente a su edad.
La mujer sonrió, guiñándole un ojo cómplice.
- Los Chesire tienen un maullido característico e inconfundible. Incluso cuando lloran, parecen estar riéndose, como si les hiciese gracia todo cuanto les rodea ¿no crees?
Nayaiëne asintió, correspondiendo a la sonrisa con otra algo tímida y trémula. Que diferentes parecían marido y mujer, como si se complementasen entre ellos: uno misterioso, con aquel aspecto tan contrario, la inteligencia brillando en sus ojos negros, y los gestos apresurados, llenos de movimientos inútiles, bruscos, dando la sensación de ser alguien completamente ajeno a la realidad; sensación que se acrecentaba con la pequeña libreta llena de garabatos y dibujos mezclándose con palabras emborronadas. La otra, estricta, severa en apariencia, pero con voz aterciopelada y cálida, con alma de madre. Nayaiëne sintió crecer en ella los celos.
- ¡Mamá!
El grito angustiosos del niño rubio sobresaltó a la joven, quien aun continuaba mirando a la mujer, sin saber muy bien que pensar sobre ella.
- Vamos William, llegaremos tarde.- se limitó a comunicar ella, sin ni siquiera mirar atrás.
El niño trotó hacia ellos, lanzando una mirada despectiva a la joven de pelo rizado que caminaba al lado de sus padre.
- ¿Por qué siempre tienes que detenerte con estas cosas, mamá? Si llegamos tarde será por tu culpa.
- No le grites a tu madre, Will. Y hace cinco minutos no tenías tanta prisa, revoloteando por ahí como un linda mariposa...
- ¡Yo no soy una mariposa!- exclamó en niño que llevaba por nombre William. A continuación, rojo de ira, o de vergüenza tal vez al haber sido comparado con una mariposa, una linda mariposa, el chico se lanzó contra el muro del anden numero 10.
Nayaiëne contemplo anonadada como desaparecía por él, como si este fuese de aire y nada mas. Sorprendida, se sonrió. Asi que de ese modo tan, espectacular y simple al mismo tiempo, se entraba al anden 9 y 3/4.
La mujer miró inmediatamente alrededor, pero nadie más se encontraba en aquellos andenes. Del guardia no quedaba ni rastro, y los muggles se habían esfumado en cuanto Dunclan comenzó a maullar. Con un negativo meneo de cabeza, la mujer de estirado porte y significativo moño, susurró.
- Este chico, igualito a su padre.
El hombre sonrió, complacido por lo que en un principio no parecía exactamente un cumplido.
Nayaiëne aprovechó entonces para llamar la atención de la madre del niño.
- Gracias por su ayuda, señora.
- No hay de que.- contestó esta, sin mirarla siquiera.- Bueno, Bern, iré yo primero, antes de que Will decida meterse en el tren sin sus cosas.- suspiró, con media sonrisa adornando su rostro severo. Sin volverse, añadió para la joven chica.- No temas, corre si te atemorizas, pero recuerda que, al otro lado, habrá cientos de personas, procura no pillar a ninguna.
Dicho esto, soltó el carro de la joven, y se encaminó serenamente hacia el muro, hasta travesarlo sin más sonido que el frufrú de su abultado abrigo.
- ¿Es maravillosa, verdad?- preguntó de pronto el hombre.- Bueno, ve, yo te sigo.
Nayaiëne negó, incrédula. Ingleses. Seguidamente, empujando su repleto carrito, corrió, tal y como le habían aconsejado, contra el muro de sólida apariencia. Sin embargo, no sentía miedo por chocar, sino por todo aquello que le esperaba mas allá del dichoso muro: el mundo desconocido de una prestigiosa escuela de magia, alumnos pululando por sus terrenos, conocimientos para aprender... _________________
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Alasdair

Registrado: 05 Mar 2007 Mensajes: 443 Ubicación: En el pais de los duendecillos
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Publicado: Jue Mar 27, 2008 8:50 pm Título del mensaje: |
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Tú en tu línea, escribiendo cual profesional. Que envidia (sana )
De este ultimo trozo me descuadra algo: Ni corta ni perezosa, la mujer agarró ambos carros, el suyo y el de nuestra protagonista
Creo que el "y el de nuestra protagonista" desentona con el estilo que le estabas dando a la historia. Creo que quedaría mejor simplemente volviendo a nombrarla.
De lo demás, pues la descripición de Bern me ha gustado, así como la comparación que haces de marido y mujer, y el "- ¿Es maravillosa, verdad?" creo que define muy bien al personaje del hombre. La verdad es que los diálogos están muy bien tratados, ni se hacen pesados ni forzados. Te lo menciono porque a mí es una de las cosas que más me cuesta (como las manos a la hora de realizar un dibujo).
No se que haces leyendo esto, ¿no deberías estar escrbiendo? ¬¬
Besitos. _________________ Un día los leprechauns dominaremos el mundo...y ese día está más cerca de lo que os podeis imaginar. |
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Lisatiax

Registrado: 15 May 2007 Mensajes: 237 Ubicación: Buscando mi lugar en un mundo frio y muerto, donde la libertad es un lujo, y la vida un privilegio..
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Publicado: Jue Mar 27, 2008 11:02 pm Título del mensaje: |
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Ja ja, que conste que ya e escrito mas, pero me da noseque colgarlo aqui. Luego lo lees y no comentas en mi blog (no se en que me baso para decir esto, pero lo digo igual)
Bueno, solo para no descontentar a MeryMalone y a quein mas que lea esto, aqui va otro trozo.
Capitulo1
La escuela de magia (D)
La pared de ladrillo gris se alzó unos segundos sobre ella, imponente, amenazadora. Luego, se esfumó, y la tranquilidad de los andenes muggles se fue con él, sustituida bruscamente por el jaleo y la marabunta de gente que abarrotaba el lugar mágico. Humo espeso y oloroso inundaba el anden 9 ¾ dificultando la visión, mientras la ingente cantidad de personas hacia difícil el caminar.
Impresionada, se detuvo unos segundos, contemplándolo todo, bebiendo de todo. Boquiabierta, comparó aquello a su hogar natal, tan lejano que incluso le parecía producto de algún hermoso sueño. Jamás había presenciado tal aglomeración de magos en un mismo sitio, siempre precavidos, alertas, temerosos de destapar su compleja ilusión. Y, desde luego, las estrictas normas de etiqueta y respeto impedían a sus semejantes armar tamaño barullo dentro del mismo lugar, siempre susurrando, siempre tan atentos y entregados. Todo era tan... extraño y nuevo.
No solo las lagunas de su inglés le impedían entender las cientos de conversaciones que se mantenían al mismo tiempo, sino también el excesivo volumen de estas, sobreponiéndose incluso al chirriante pitido del colosal expreso.
Dio un respingo.
- Apresúrate, o lo perderás despues de todo.
Bern apareció de pronto a su lado, todavía garabateando algo en su libretita. Nayaiëne se quedó mirándola fijamente. No había reparado antes en el hermoso, aunque aún poco definido, dibujo que el hombre retocaba esmeradamente. Ente un bellísimo y detallado bosque de abetos, un solitario lobo caminaba ágilmente bajo una copiosa nevada, sin importarle que los fríos copos inundaran su cuerpo grisáceo de puras manchas blancas. Las pequeñas estrellas de hielo se arremolinaban frente a su hocico, intuyendo una respiración sosegada mientras, al fondo, en perfecto negro y gris, casi imperceptible, un compañero levantaba su canto hacia la luna llena, que desde su privilegiada posición en el firmamento, contemplaba la escena con sendos ojos de perfectos contornos y mirada atrayente, penetrante.
- ¿Te gusta?- preguntó, siguiendo su mirada.- Aún no esta terminado pero, cuando lo haga y use el hechizo oportuno, se convertirá en una hermosa historia ilustrada, ¿no crees?
Dicho esto, la abandonó sin mediar más palabras, mezclándose entre el gentío. Nayaiëne se quedó sola, otra vez. Estaba claro, al menos para ella, que los británicos eran personas sumamente extrañas, fuera de lo normal. Aunque, tal vez, se estuviese apresurando en juzgar.
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(PD: dibujo very very important) _________________
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Alasdair

Registrado: 05 Mar 2007 Mensajes: 443 Ubicación: En el pais de los duendecillos
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Publicado: Dom Mar 30, 2008 5:00 pm Título del mensaje: |
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(Y te quejarás, já)
Que buena la descripción del dibujo, si es que lo estaba viendo como si ese paisaje nevado hubiese aparecido al otro lado de mi ventana.
Animo y sigue escribiendo para los que leemos tus historias, pero sobre todo por tí. Si todo esto permanece en tu cabeza igual te acaba estallando
Después de esta última tontería me despido hasta la próxima. Adióh, adióh _________________ Un día los leprechauns dominaremos el mundo...y ese día está más cerca de lo que os podeis imaginar. |
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